El objetivo específico al hacer esta pieza sencilla es emplear herramientas básicas, sacabocados, regla o escuadra, aguja dorada, tireta y otras más que mencionaremos en el proceso, con una costura de “salto a caballo”.
Es aconsejable que, al realizar cualquier trabajo, hacer una ficha, según muestra, que nos servirá de recordatorio o “chuleta”, para otras actuaciones. (01)

01
Iniciamos pasando la plantilla en cartulina a la piel de potro, que nos dará los límites de la pieza. (02)

02
Cortar, con cuidado, un milímetro por fuera de la línea marcada. (03)

03
Humedecer por ambos lados el sitio donde vamos a perfilar el dibujo, previamente elegido y que tenemos en papel vegetal.
Perfilar el dibujo, solo los límites exteriores, sobre la piel. (06)

06
Repasar el perfilado en la piel sobre superficie dura, para dejarlo bien marcado.
Colocar la pieza sobre la plastilina y comenzar, sin prisas, a repujar bien el bordeado para dar volumen al dibujo. (07-08)

07

08
Una vez que el volumen se ha conseguido, con cuidado, quitar la pieza del soporte de plastilina y, otra vez sobre superficie dura, volver a perfilar de forma definitiva.
Conseguido el efecto adecuado, y casi seco de humedad, por el reverso aplicar cola blanca para fijar volumen, y dejar secar la cola. (09-10)

0910
Un truco, dado por el Profe, si hay un poco de prisa, se pone un papel, cortado a tamaño adecuado del dibujo, encima de donde hemos puesto la cola, y así podremos seguir el proceso siguiente que es pegar el forro. (11)

11
El forro, en este caso será de piel de cerdo.
La pieza que hemos trabajado nos va a servir de plantilla para marcar y cortar el forro. Ojo al cortar, ver bien la parte que queráis que se vea y no cortéis al revés. Al marcar con la plantilla del potro cortar después unos milímetros mas, que luego se ajustarán bien.
Procedemos al pegado de las dos piezas con cola de contacto, “supergen” o alguna similar, bien encolado los bordes para que sea como una sola pieza, y por el interior unos hilillos que ocupen bien la pieza.
Importante: Al encolar SIEMPRE debajo un periódico.
Una vez bien pegado, recortar los sobrantes con cuidado, para que parezca una sola piel. (12-13-14)

1314
Ya todo esto preparado, sobre superficie dura, con el perfilador, trazar dos líneas paralelas, partiendo de los bordes de la pieza a la distancia de medio centímetro, para el cosido, y a un centímetro, que será de adorno.
En la línea exterior, la más cerca del borde, con una regla y la punta del perfilador, marcaremos unos puntos, a medio centímetro de distancia entre ellos, que serán la referencia para hacer los agujeros con el sacabocados, con la punta más fina. Para que salgan bien los agujeros se debe de utilizar un trozo de cuero grueso, denominado “mártir”, “sufridor” o “marido”, que irá entre la base del sacabocados y la piel a perforar. (15-16)

16
Como la pieza se va a doblar, habrá unas zonas donde se haga un agujero doble y otras simple.
Empezar a perforar por la parte simple. (17-18-19)

1819
Una vez realizada la primera operación, doblar el cuero haciendo coincidir los bordes de la mejor manera posible. Una vez bien presentado se procede a pegar con cola de contacto por el interior de los bordes con un pequeño filete de cola, pero bien pegado.
A continuación proseguimos la operación de hacer los agujeros por los puntos que previamente habíamos marcado.
La pieza ya está lista para su cosido.
Medimos la tireta a emplear, aproximadamente la longitud será tres veces y media del borde a coser.
Pasar la tireta, por la parte de “la carne” por un taco de glicerina con el fin de que corra mejor. (20)

20
En comienzo del cosido se hace una especie de nudo, sin nudo, según muestra, que con las siguientes puntadas estará oculto. (21-22)

21
Una vez terminado el cosido tendremos que hacer algo para rematar y que quede de una forma decente y adecuada. (23-24)

2223
Para ello metemos la tireta por las tres anteriores puntadas, que además de ocultar el final sirve para que quede bien prendida. (23-24)

24
Ahora solo nos queda el cierre. En este caso lo haremos con una especie de botón o broche, al que llamaremos familiarmente “cruasán”, por su forma.
Cortamos, según plantilla, el trozo a emplear. (25-26-27)

27
Sumergimos en agua, o sea, bien mojadito, y empezamos a enrollar “el cruasán”. El inicio lo hacemos en plano, para que las vueltas no sean totalmente redondas, ya que después es difícil de hacer el agujero con el sacabocados. Dejar como tres centímetros o un poquito más para meter en el agujero y después para engarzarlo en la pieza. (28-29)

29
Terminada la operación “cruasán” hacemos con el sacabocados, en la punta de la pieza dos agujeros donde lo situaremos. (30)

3030
A continuación, para el cierre, efectuamos cuatro agujeros en los vértices de un imaginario cuadrado, por el que meteremos tireta para sujetar el broche. (31)

31.3
Y al fin, ya tendremos la pieza terminada. (55-56)

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